Probé Demyxil por un problema de pie con picor y descamación entre los dedos. En mi caso fue una crema antifúngica de uso cutáneo, y la empecé después de varias semanas de cuidados básicos que no terminaron de cortar el brote. Lo que más quería era dejar de rascarme por la noche.
El tubo que recibí era de 30 mililitros, y la crema era blanca y bastante ligera. La usé dos veces al día, mañana y noche, siempre después de lavar bien la zona y secarla con cuidado. Me fijé mucho en ese paso porque, si me ponía calcetines con el pie todavía húmedo, el picor volvía antes. Ponía muy poca cantidad, una capa fina entre los dedos y un poco alrededor. Si me pasaba, quedaba una película blanca y caminar resultaba raro, como con una sensación de “macarrón”, así que aprendí rápido a usar menos.
Lo primero que noté no fue una gran mejora de la piel, sino un alivio del picor a los pocos minutos de aplicarla. Eso me pasó ya desde el primer y segundo día. No era una sensación espectacular, pero me permitió dejar de rascarme, y para mí eso ya cambió bastante el día a día. La mejoría visible fue más lenta. Durante los primeros cinco o seis días la descamación seguía ahí, e incluso la zona parecía más seca. En ese punto yo dudé un poco, pero seguí con la rutina porque el alivio del picor sí estaba ahí.
A partir de la segunda semana empecé a ver cambios más claros. La zona entre el cuarto y el quinto dedo, que era donde siempre se me abría una pequeña grieta, dejó de estar roja y dolorida. La piel seguía fea, pero estaba menos reactiva. También noté menos olor típico de pie cerrado, que en mi caso era una pista bastante buena de que el brote seguía activo. En la tercera semana la descamación bajó bastante y la piel se veía más uniforme. No parecía piel nueva, pero sí mucho más tranquila.
Seguí usándola unas cinco semanas seguidas. En la cuarta semana el picor casi desapareció y, al tacto, la piel estaba más lisa. La quinta semana la usé solo por la noche durante unos días, como cierre, y luego la dejé. Me llamó la atención que, cuando ya estaba mejor, si un día iba con prisa y no secaba bien después de la ducha, al día siguiente amanecía con un pequeño amago de picor. No fue una recaída completa, pero me dejó claro que la crema ayuda y que el hábito también cuenta.
Sobre la composición, yo había leído menciones a ingredientes como ácido salicílico, niacinamida o vitamina B3 y aceite de árbol de té, y en algunos sitios también aparecía clotrimazol. No voy a jugar a adivinar porcentajes ni a hacerme el listo con eso. Lo que sí noté fue una textura que se absorbía rápido cuando ponía poca cantidad, y una sensación de alivio que me hizo pensar en algo que calma y también ayuda a ir soltando la piel seca poco a poco.
También tuve algunos puntos molestos. Algunos días me escoció un poco al aplicarla, sobre todo si antes había rascado o si la piel estaba agrietada. No fue un dolor fuerte, pero sí se notaba. Además, si me lavaba las manos y quedaba un resto mínimo en los dedos, luego tocándome la cara notaba un cosquilleo cerca de la nariz. Desde entonces, me lavé las manos con más cuidado después de usarla.
- Escoció algunos días en piel abierta.
- Si me pasaba con la cantidad, dejaba película blanca y molestaba al caminar.
- No me solucionó el problema de sudar mucho.
- Me obligó a ser constante; si me saltaba una aplicación, el picor volvía a asomarse.
Lo que no me hizo fue arreglar una uña que tengo algo amarillenta desde hace tiempo. Para la piel entre los dedos me fue bien, pero en la uña no vi un cambio real en esas semanas. Eso me pareció importante decirlo porque no quería vender humo. También me descolocó un poco que el tubo tuviera texto en inglés, aunque eso ya es una cosa menor.
Yo se la recomendaría a alguien con un brote leve o moderado de hongos en la piel del pie, con picor, rojez y descamación, y que pueda ser constante dos veces al día. No me parece la mejor idea si la piel está muy irritada, con heridas grandes o con una dermatitis fuerte, porque el escozor puede molestar bastante. Si lo que uno tiene es una uña dura, engrosada o muy cambiada desde hace años, yo no esperaría resultados rápidos solo con esto. Y si hay dudas con otros tratamientos o con una situación más complicada, merece la pena comentarlo con un profesional sanitario.
Mi veredicto es que Demyxil me cumplió lo principal: el picor bajó pronto y la piel fue mejorando de forma gradual entre la segunda y la cuarta semana. Yo la volvería a comprar si me pasara otra vez algo parecido, porque me funcionó y la rutina fue llevadera. No la veo como solución única si el sudor, el calzado o la uña son el problema de fondo, pero en mi caso sí me ayudó a cortar el brote y a dormir sin rascarme.