Urostal es un suplemento alimenticio en cápsulas para el confort urinario y el soporte de la función prostática. Lo probé debido a que me levantaba más a menudo por la noche y sentía una ligera presión al ir al baño, porque quería dormir más tranquilo.
Comencé a tomarlo sin pensar en él como un tratamiento para un diagnóstico. En mi caso, se trataba de síntomas más leves y molestos, no de algo agudo.
Cómo lo tomé
Tomé una cápsula por la mañana después del desayuno y una por la noche después de la cena. Así continué durante seis semanas, sin aumentar la dosis.
La caja estaba al lado de mi vaso de agua en la encimera de la cocina, porque a menudo olvidaba la cápsula de la noche. Las cápsulas eran de tamaño normal y las tragaba sin problema. Si las tomaba con un poco de agua, luego sentía un ligero sabor vegetal en la garganta.
Qué noté
Durante la primera semana casi no noté cambios. Esto me irritó un poco, porque esperaba al menos alguna señal de que el régimen estaba funcionando.
Hacia el final de la segunda semana, la sensación de urgencia por la noche comenzó a disminuir. No desapareció por completo, pero iba al baño con menos frecuencia antes de acostarme y no me despertaba tan a menudo después.
Para la tercera semana, ya tenía más noches tranquilas. Generalmente me levantaba una vez, y a veces no me levantaba en absoluto. Este fue el cambio más notable para mí. Por la mañana me sentía menos irritado por el sueño interrumpido.
El chorro al orinar me pareció un poco más uniforme, pero aquí no puedo decir cuánto es por el suplemento y cuánto es porque comencé a limitar los líquidos por la noche. No noté cambios en el libido, la energía o la función sexual.
Qué no me gustó
Tuve algunos pequeños inconvenientes que considero importantes:
- A veces me sentía un poco hinchado si tomaba la cápsula de la mañana solo con café.
- La cápsula de la noche me dejaba una sensación de sequedad en la boca si no bebía suficiente agua.
- Tenía que ser constante, porque si me saltaba dos días no podía evaluar el efecto.
- No eliminó por completo el levantamiento nocturno y no me ayudó en los días en que había tomado cerveza o mucho té.
Estos no son problemas graves, pero son parte de mi experiencia real. Para mí, Urostal funcionó como un apoyo diario paciente, no como una solución rápida.
Lo recomendaría a un hombre con molestias leves y graduales como deseos nocturnos más frecuentes o la sensación de que el régimen urinario no es tranquilo. Me parece adecuado para alguien que puede tomarlo regularmente y no espera resultados instantáneos.
No confiaría en él en caso de dolor, ardor, fiebre, sangre en la orina, dificultad para orinar repentina y severa o un deterioro rápido. En caso de enfermedad diagnosticada de la próstata, riñones o vías urinarias, el uso debe discutirse con un médico, no probarse a ciegas.
Lo compraría de nuevo si mis molestias nocturnas leves regresan. Para mí, fue un suplemento moderadamente útil que tuvo un efecto significativo después de algunas semanas, sin prometer más de lo que puede.
Mi conclusión: Urostal me ayudó a levantarme menos por la noche, pero funciona solo como un apoyo diario constante, no como una solución rápida.